martes, 5 de octubre de 2010
Orquesta israelí tocará en festival de Wagner en Alemania
Venta de arte islámico de Sotheby's supera 11 mln dlrs
Investigadores descubren nueva lengua en el noreste de India
domingo, 26 de septiembre de 2010
Construcción futurista; rascacielos verdes e 'inteligentes'.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Sitios para visitar en Londres (Reino Unido) si solo cuenta con tres días de estadía
Día 1
Se puede empezar por Oxford Street, principal arteria comercial de la ciudad. Ahí se encuentran más de 300 tiendas de grandes marcas, importantes hoteles, restaurantes y cafeterías, y elegir las que están sobre Saint Christopher's Place. Siga por Oxford Street hasta la intersección con Saint Regent.
Camine hacia el sur, hasta Piccadilly Circus, cruzando el Soho londinense. En Piccadilly Street hay negocios de venta de artículos turísticos un tanto extraños. De noche es el centro de la movida. Baje al Green Park, cruzando Constitution Hill. No se pierda los jardines del Buckingham Palace, la residencia real famosa por el cambio de guardia. Siéntese en el Hyde Park para recuperar fuerzas luego del primer día.
Día 2
Comience la jornada en Trafalgar Square, nombre que rememora la legendaria victoria naval inglesa de 1805. Del otro lado de la plaza visite la National Gallery. La entrada es gratuita y es el principal museo de arte londinense, en el que se destacan obras de Boticcelli, Monet, Van Gogh y Rembrandt, entre otros.
Por la White Hall continúe hasta la Plaza del Parlamento y preste atención al estilo gótico inglés de la Abadía, el palacio de Westminster y la iglesia de Saint Margaret. Dentro del palacio se hallan la cámara de los Comunes y los Lores: lo más conocido del edificio es el legendario Big Ben.
La abadía fue escenario de la coronación de Guillermo el Conquistador, en 1066, y del entierro de Lady Di. Termine el día entre las salas del British Museum junto a los objetos más importantes de la historia de la humanidad.
Día 3
Disfrute el Támesis desde la milenaria Torre de Londres. La dinastía Tudor la usó como prisión y desde entonces es custodiada por los famosos Beefeaters, guardianes también de las joyas de la Corona.
Muy cerca de allí, el Tower Bridge es, con toda seguridad, el puente más bonito y pintoresco de la ciudad. Antes de almorzar, dé la vuelta en el London Eye, una enorme rueda de Chicago que ofrece la mejor vista de Londres y sus alrededores. Si todavía tiene ganas, visite la Tate Gallery y su colección de arte moderno con obras de grandes maestros, como Picasso, Warhol y Dalí.
Londres
Reino Unido
La Nación
Argentina
GDA
F eltiemo.com
El carnaval de Notting Hill, una de las fiestas más famosas de Londres
El carnaval de Notting Hill, que festeja desde hace casi cinco décadas la mezcla de culturas y razas que caracterizan a la capital británica, celebró esta semana su día grande con un desfile que consigue unir a londinenses, turistas y caribeños a ritmo de música afrocaribeña.
Medio centenar de equipos gigantes de música, grupos carnavalescos con más de 300 miembros y un millón de asistentes cada año convierten a este carnaval en el más multitudinario de Europa.
Londres se adelanta a la fecha oficial que marca el final del verano para celebrar que acaba la época estival aprovechando los últimos coletazos de sol que permiten disfrutar de la ciudad al aire libre y sin mucha ropa.
Lentejuelas, plumas y purpurina son los materiales básicos para la confección de los diseños, en los que a veces se emplea todo el año y que lucen los asistentes durante los dos días que dura el carnaval.
Creado en 1964 por los inmigrantes afrocaribeños residentes en Londres como respuesta a una oleada de incidentes racistas que sacudieron la ciudad en aquella época, este desfile reivindicativo se ha consolidado como uno de los grandes atractivos del conocido barrio de Notting Hill junto al mercado de Portobello Road.
Londres
Reino Unido
EFE
F eltiempo.com
lunes, 30 de agosto de 2010
Centros especializados en esquí en Chile, otra opción para ir de vacaciones
Allá los Andes tienen cuatro picos que están a más de 4.000 metros de altura, y su sola vista corta el aliento. En uno de ellos, el Cerro Plomo, que alcanza los 5.400 m.s.n.m., apareció en 1954 el cuerpo preservado del pequeño inca que se durmió para siempre en el frío y que hoy se conoce como el Niño del Plomo.
Esos caminos que alguna vez fueron usados para llevar sacrificios hasta la casa de los dioses sirven de marco para varias de las mejores pistas de esquí de Suramérica. A cinco horas en avión desde Bogotá, y poco más de una hora y media desde el aeropuerto internacional de Santiago, está la nieve.
Entre junio y septiembre, la estación de invierno en el sur del continente pinta de blanco los imponentes paisajes andinos. Y en medio de ese polvo blanco se levantan lujosos hoteles y centros de esquí que cada año son visitados por miles de turistas de todo el mundo. No es un destino muy común para los colombianos, pero quienes ya lo han visitado se apuntan a la repetición.
¿Cambiar la playa por el frío? No lo dude. Cuando uno llega a Santiago, a lo lejos se distinguen las enormes montañas coronadas de blanco. Y después de un viaje que está lleno de curvas, pero también de vistas como de postal, está la que los chilenos promocionan como la mejor nieve del hemisferio sur.
En ese desierto blanco aparecen hoteles bellísimos, teleféricos y pistas. Son tres grandes complejos -Valle Nevado, Portillo y Colorado-, en los que se ven por esta época del año (recuerden que en el hemisferio norte están en pleno verano) a muchos de los mejores esquiadores del mundo y a millonarios que se dan el lujo de pagar helicópteros para regresar a lo alto de las montañas y volver a iniciar la carrera hacia abajo. Otros gastan sus fortunas comprando los apartamentos que se están construyendo en la zona, donde el metro cuadrado no baja de 5.000 dólares.
Llegados hasta acá, hay quienes dicen que se conforman con disfrutar de los lujos del hotel, con el paisaje y con haber conocido, por fin, la nieve. Mienten. Están ansiosos por enfrentarse a los esquís y por saber qué se siente probar un deporte que poco tiene que ver con nuestro clima de trópico.
Para empezar, hay que decir que la falta de experiencia no debe desanimar a nadie. Un dato: los campeones mundiales de snowboard (la tabla de nieve, el monopatín de la categoría) son brasileños, un país donde la nieve simplemente no se ve nunca, ni siquiera en las montañas más altas.
Por el equipo no hay que preocuparse porque todo lo necesario se consigue alquilado en las pistas. Después de un ritual de vestuario en el que la clave es calzarse las botas apropiadas (que son pesadas y recuerdan las que usaban los buzos hace un siglo, para que no los arrastraran las corrientes) con el fin de evitar riesgos, uno se enfrenta a la nieve. La primera lección es la más importante y es común con casi todo en la vida: aprender a frenar.
La operación se llama 'hacer la cuña' y se logra formando una especie de triángulo con los esquís para bajar la velocidad. Unas horas y varias caídas después, cuando ya el asunto parece relativamente dominado y el exceso de confianza amenaza con llevar al principiante directo contra las vallas de protección, se recuerda con agradecimiento al profesor que no dejaba de insistir en la cuña.
A centros como Valle Nevado llegan cada año miles de visitantes, aprovechando que está en las goteras de Santiago. Pero si el tiempo alcanza, hay que coger un vuelo a Concepción y emprender camino hacia Termas de Chillán. Allá también hay nieve, pero el paisaje es distinto. La gente es más amable y se ven pueblos como los de las películas de Navidad, pero a mitad de año.
De las imponentes cuchillas andinas se pasa a los bosques, donde el verde y el blanco garantizan fotos de premio (el paisaje es similar al de Bariloche, al otro lado de los Andes, en Argentina).
Y si hay suerte, en lo alto de las montañas, de pronto un cóndor, un zorro y, quién sabe, un puma, se dejan ver a lo lejos para recordarles a los turistas que se encuentran en una zona donde la naturaleza conserva su fuerza y donde la nieve, en estos tiempos de calentamiento global, aún cumple su cita anual para adornar un viaje inolvidable.
Jhon Torres Martínez
Enviado especial de EL TIEMPO*
Santiago de Chile
Chile
* Invitación de LAN Chile y FAN.
F eltiempo.com